Manifiesto
Bunda diseña swimwear desde el Caribe colombiano con una estética que no se parece a nada europeo. Sus cortes celebran cuerpos reales latinoamericanos, sus telas resisten el agua salada y el cloro de piscinas y sus paletas hablan de atardeceres en San Andrés y Tayrona.
Cada cápsula es pequeña, producida en Barranquilla por un taller liderado por mujeres. Bunda no quiere parecerse a marcas brasileñas, australianas o italianas: quiere ser inconfundiblemente caribeña-colombiana, en una categoría dominada hasta hace poco por estéticas extranjeras.