Posición

Lo que no compensamos, lo no producimos.

La industria fashion compensa daño con narrativa: eco, conscious, green. Nosotras preferimos hablar de prácticas verificables — y cuando algo no podemos hacerlo aún, decirlo.

Estos son los compromisos que sostenemos hoy, no los que aspiramos a tener.

Cinco compromisos

Lo que sí hacemos.

  • Todas las marcas que distribuimos producen en Colombia. Para Griffe Edit trabajamos con un taller liderado por mujeres en Cartagena, especializado en lycra técnica. Conocemos a la gente que cose nuestras piezas — y eso no es marketing, es estructura.

  • Nuestras cápsulas se producen en lotes pequeños: preventa + un colchón mínimo. No hay liquidación masiva al final de temporada porque no hay overstock. Si una pieza se agota, vuelve solo cuando tiene sentido.

  • Priorizamos materiales con trazabilidad clara — algodón colombiano, lino, lycra técnica certificada, cuero subproducto cárnico. No reclamamos fibras milagrosas: usamos las correctas para cada pieza.

  • Cero plástico en empaque. Bolsa de algodón reutilizable, papel reciclado, sticker biodegradable. Las cajas se envían sin material de relleno innecesario.

  • No medimos huella de carbono completa. No tenemos programa de devolución de piezas usadas. No producimos en cero residuos. Estamos trabajando en los tres frentes, sin prometer fechas que no podamos cumplir.

Taller aliado

Cartagena, cosido a mano.

El taller donde se produce Griffe Edit está en Cartagena. Lo lideran mujeres, contrata mujeres, y trabaja en condiciones formales con contrato y seguridad social. No es subcontrato anónimo: es una alianza con nombre.

Producir cerca del catálogo es producir con control: vemos los cortes, ajustamos los patrones, decidimos las telas. La cadena corta también es una práctica sostenible — sin ella no podríamos garantizar nada.